El pozo


Hace un tiempo que en mi barrio se están realizando las obras de asfalto, una experiencia hermosamente cansadora. El comienzo de una obra de esta magnitud se hace excavando las calles para tener una profundidad que luego se rellena con tierra y se compacta con una aplanadora. Además de que la casa tiembla por completo y justo a la hora de la siesta parece que estás en un samba, el problema de esta etapa es que tu cuadra queda bloqueada mientras se realiza el trabajo. Como si eso fuera poco, los “sabios y entendidos” ingenieros que dirigían la obra del barrio no tuvieron mejor idea que cerrar todas las calles a nuestro alrededor y dejarnos, literalmente, en una isla sin salida. Precisamente en medio de esos días (antes de que bloquearan la calle) comenzamos a sentir un olor desagradable en nuestra casa, similar al de las cloacas. Brotaba con más intensidad cuando nos bañábamos, pero también cuando lavábamos los platos. Mi esposo es muy cuidadoso con nuestra casa y siempre limpia las cañerías, por lo que no entendíamos de dónde provenía tal hedor. 


Una tarde, volvimos de hacer algunos trámites y, al abrir la puerta de casa, me pegó en el medio de la cara un olor tan fuerte y asqueroso como nunca antes había sentido. No pude entrar, la atmósfera nauseabunda me empujó a la vereda y empecé a hacer arcadas. “¡Que exagerada! Vos siempre con los olores”, me dijo mi esposo, juzgando mi choque mortal con este olor; sin embargo, cuando le tocó su turno de entrar, adivinen qué pasó: obviamente, comenzó a toser y a hacer arcadas también. Je,je…¿quién exagera ahora? Pero lo de los problemas matrimoniales lo reservo para otro escrito. Entramos a la casa y, como siempre ―orgullosa de eso―, ¡estaba IMPECABLE!, parecía de foto, como dicen los anuncios de venta: “lista para entregar”. Mientras abría las ventanas, me invadía el enojo de tener una casa extremadamente limpia, pero un ambiente extremadamente asqueroso. Entonces, a mi esposo se le ocurrió decirme algo que venía pensando: “¿No será el pozo?”; yo ni me acordaba que teníamos uno, pero en ese momento calculé que nunca lo habíamos vaciado desde que nos mudamos, hace más o menos siete años… Sí, ya sé, es mucho tiempo para un pozo, no te imagines lo que había ahí dentro. Como siempre hago cuando hay una situación nueva en mi vida, me puse a googlear las señales que da un pozo cuando está lleno y, de seis indicios, teníamos dos muy claros. Ahí nos dimos cuenta también, de que faltaban horas para que nos encerraran y teníamos que conseguir una empresa de desagote que viniera ya. Gracias a Dios y a mi esposo, en hora y media teníamos un camión en la puerta de nuestra casa y a dos hombres cavando para encontrar un pozo que nunca se había vaciado. Tardaron más de lo esperado, ya que estaba muy lleno, todo compactado y hubo que vaciar la cámara también. Realmente asqueroso.


Por esos días comenzábamos una nueva serie en nuestra Iglesia y a mí me tocaba dar la primera reflexión; además, estaba preparando un material e investigando mucho sobre la pornografía y los desórdenes sexuales. La serie se llamaba “Manos a la obra” y  trataba el tema de la reconstrucción de los muros de Jerusalén liderada por Nehemías. En un spoiler, aprendí que en la época de post-reconstrucción, lamentablemente, Nehemías encuentra que nadie pudo cumplir con la promesa de obediencia a Dios: ni con templo nuevo, ni con muros nuevos, ni con la doctrina nuevamente enseñada. En el templo había conductas inapropiadas, la doctrina se engordaba con mentiras y en los muros crecían los negocios corruptos. Mi conclusión y la de varios autores es que este libro demuestra que para reconstruir Su Iglesia no necesitamos templo nuevo, muros nuevos o una enseñanza nueva, sino UN NUEVO CORAZÓN. Curiosamente, esto es lo mismo que los especialistas en torno a la adicción a la pornografía recomiendan a los adictos. Esto hizo explotar mi mente y comprendí lo que pasó en mi casa desde una perspectiva espiritual: es posible tener un exterior absolutamente limpio e impecable, pero un interior todo sucio y desagradable. Lo peor de eso es que se puede vivir así durante muchos años, porque el interior NO SE VE. El único que sabe lo que hay en nuestro corazón es Dios. Yo puedo aparentar, controlar, vestir y perfumar el exterior, dando una imagen falsa de mi persona, pero el interior dicta quién realmente soy.


Sería raro preguntarte cuánta caca hay debajo de tu casa aparentemente limpia, porque creo que sería muy fuerte (bueno, igual lo acabo de hacer). Es sumamente necesario santificar, cuidar y exponer a obediencia lo que no se ve, para que eso dé como consecuencia lo que somos en el exterior. El corazón es el asiento de las emociones, de la voluntad y del intelecto, así que es importante que busquemos que sea como el de nuestro Creador. Si ilustramos nuestra vida como una casa, procuremos que sea íntegra y que aquello que se ve sea coherente con lo que no se ve y lo que no está a la vista sea el cimiento de lo que expresamos, sin caretas ni hipocresías, porque, te aviso, en algún momento la caca va a  flotar.


“Dios mío, crea en mí un corazón limpio. Una vez más quiero ser fiel en mi espíritu. No me alejes de ti; ni me quites tu santo Espíritu. Hazme sentir de nuevo la alegría de tu salvación; y que me sostenga tu Espíritu que me guía”

Salmo 51:10-12 PDT


Escrito por Nalu.


Comentarios

  1. Es la primera vez que te leo. Me encanto. Hermoso. Me bendice. Lo que no se ve.... es algo constante a lo que siento que deberia mirarme y a veces con lo cotidiano me dejo llevar y es como si lo perdiera de vista (valga la redundancia jajajaja).

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Gracias por leer Vale! Y por reflexionar conmigo, la Biblia es como el espejo que refleja lo que no se ve, que bueno que la tenemos!!! que haríamos sino😱

      Borrar
  2. Me gusto mucho,justo hoy fue un día que oré pidiendo a mi Padre Celestia que escudriña mi corazón,para saber que debo aun cambiar,mejorar,perdonar,sanar.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Que hermoso!!! gracias por compartirlo, que así sea todos los días de nuestra vida

      Borrar
  3. Muy bueno y una enseñanza tremenda a examinarse y dejar que el señor limpie nuestro corazón a fondo! Para que se vea reflejada su luz en nuestro ser...hay que empezar!

    ResponderBorrar
  4. Jajajja el final "en algún momento la caca va a flotar" muy bueno. Me encantó todo lo que escribiste ❤️ te mando un abrazo Naluuuuuuu

    ResponderBorrar
  5. Respuestas
    1. Solo conozco una persona que podría hacer ese comentario ante algo que la soprendio... Andre sos vos? jaja

      Borrar
  6. Fuaaa, incluso cuando creemos que esta todo impecable siempre hay algo más que Cristo quiere limpiar y purificar en nosotros! Gracias Nalu ✨️🤍

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Ameeen asi es, en esta carrera nunca nos recibimos, siempre un paso más arriba, pero siempre con otro escalón por alcanzar. Gracias por leerme Rebe

      Borrar
  7. Que buena reflexión amiga! Tan sencilla tan clara a la vez. Gracias por compartirlo! Te quiero ! Titi 😁

    ResponderBorrar
  8. ‭Hermoso y profundo como siempre. Me recordó a esta Escritura que convertí en mi oración:
    Salmos 19:9-14 RVR1960‬
    El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre; Los juicios de Jehová son verdad, todos justos. Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; Y dulces más que miel, y que la que destila del panal. Tu siervo es además amonestado con ellos; En guardarlos hay grande galardón. ¿Quién podrá entender sus propios errores? Líbrame de los que me son ocultos. Preserva también a tu siervo de las soberbias; Que no se enseñoreen de mí; Entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión. Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh Jehová, roca mía, y redentor mío.

    ResponderBorrar
  9. Que buen post nalu! Justo estoy pasando algo similar.. Sentir que necesito sacar a flote y limpiar ciertas cosas en mi interior que no se bien en detalle que es, pero que están ahí para que Dios pueda hacer algo nuevo y puro dentro de mí..

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Te animo a que puedas hacerlo, parece que no, que es imposible, pero toda limpieza trae su esfuerzo y su momento de disfrutar y entender que era necesario, Dios es tu fortaleza, solo El puede hacerlo!

      Borrar
  10. Realmente me encantó, es Bueno saber que Dios siempre llega a tiempo con estas enseñanzas que nos hacen pensar y reconocer nuestros errores.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Ameeeen, Dios nunca llega tarde con sus palabras! Nada mejor que comprender y aceptar nuestras imperfecciones ante Aquel que es perfecto en todo! Bendiciones

      Borrar

Publicar un comentario

Entradas populares